Adiós a la fantasía del multitasking: la ciencia dice que el cerebro no se divide en dos

Adiós a la fantasía del multitasking: la ciencia dice que el cerebro no se divide en dos

Por Sofía Gómez

Aunque la práctica afina los reflejos, un nuevo estudio sostiene que el cerebro no ejecuta dos tareas en simultáneo: las va hilando una detrás de otra, a toda velocidad, pero nunca verdaderamente en paralelo.

 

Responder mensajes mientras se escucha un audio, cocinar mientras se mira una serie, trabajar con veinte pestañas abiertas y jurar que todo está bajo control: la fantasía del multitasking tiene buena prensa.

 

Pero la ciencia acaba de ponerle un freno a esa épica cotidiana.

 

Un nuevo estudio asegura que, incluso con entrenamiento, el cerebro humano no puede hacer realmente dos cosas al mismo tiempo. Lo que hace, en cambio, es procesarlas en secuencia: una primero, otra después, aunque con la suficiente práctica ese pasamanos mental parezca instantáneo.

 

La investigación fue publicada en la revista Quarterly Journal of Experimental Psychology y estuvo a cargo de la Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg, la Universidad a Distancia de Hagen y la Medical School Hamburg.

 

Para llegar a esta conclusión, los investigadores pusieron a prueba a un grupo de participantes con dos tareas simultáneas.

 

Por un lado, debían indicar con la mano derecha el tamaño de un círculo que aparecía fugazmente en una pantalla. Por el otro, tenían que decir si un tono era agudo, medio o grave. Durante varios días, el equipo midió tanto la velocidad de respuesta como la cantidad de errores.

 

¿El resultado? La práctica, efectivamente, mejora el rendimiento. Los participantes respondieron más rápido y se equivocaron menos. Pero esa mejora no significa que el cerebro haya aprendido a dividirse en dos, sino que se volvió más eficiente para ordenar el tráfico interno.

 

Durante años, este fenómeno fue interpretado como una prueba de que el cerebro podía procesar tareas en paralelo si estaba suficientemente entrenado. Incluso recibió un nombre que suena a superpoder cognitivo: Virtually Perfect Time Sharing.

 

“Durante mucho tiempo se consideró que este fenómeno demostraba un procesamiento paralelo real en el cerebro y que nuestra mente tenía una capacidad prácticamente ilimitada para el multitasking”, explicó el psicólogo Torsten Schubert, de la Universidad de Halle.

 

Sin embargo, los nuevos hallazgos van en dirección contraria.

 

Según los investigadores, el cerebro no hace magia: administra. Optimiza el orden de los pasos de procesamiento para que interfieran lo menos posible entre sí.

 

“Nuestro cerebro es muy hábil para encadenar procesos uno tras otro”, señaló Schubert. La clave no estaría en hacer dos cosas a la vez, sino en saltar de una a otra con una destreza notable.

 

Pero ese truco también tiene techo. El estudio mostró que, ante cambios mínimos en las tareas, los errores aumentaban y el tiempo de respuesta volvía a estirarse. En total, participaron 25 personas a lo largo de tres experimentos.

 

En otras palabras: el multitasking quizá no sea un superpoder, sino una coreografía mental muy bien ensayada. Y como toda coreografía, puede fallar cuando cambia la música.

 

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