Sondeo de Buk detecta mercado laboral marcado por mayor dinamismo informal y retroceso salarial en regiones

Sondeo de Buk detecta mercado laboral marcado por mayor dinamismo informal y retroceso salarial en regiones

Por Sofía Gómez

"El promedio es el punto de partida, no la conclusión", advierte el reporte sobre las profundas brechas territoriales que esconde la realidad país.

 

El Radar del Mercado Laboral de Buk de junio destacó un complejo escenario para el empleo privado formal en Chile, el cual pasó de crear más de 200 mil puestos durante 2025 a registrar una destrucción neta de 39 mil empleos en el último trimestre.

 

Esta contracción contrasta fuertemente con la creación de 107 mil puestos informales con respecto del año anterior, lo que evidencia que casi la totalidad del empleo nuevo en el país corresponde al sector informal.

 

A su vez, el desempleo a nivel nacional se situó en un 9,1% —el más alto en casi cinco años—, acumulando 40 meses consecutivos por sobre la barrera del 8%, según la Encuesta Nacional de Empleo.

 

El Radar del Mercado Laboral de Buk reporta de manera temprana las cifras de empleo, rotación laboral y remuneraciones en el sector privado, consolidando una muestra de empresas continuas que abarca a más de 860 mil trabajadores, equivalente al 18% del empleo privado formal del país.

 

El informe revela un estancamiento en las remuneraciones de las zonas centro y sur, donde diez regiones crecieron nominalmente por debajo de la inflación. En total, siete regiones registraron una caída real en sus salarios en la última medición.

 

La Región Metropolitana, que concentra cerca del 45% del empleo formal privado y define de forma directa el promedio nacional, anotó una pérdida silenciosa de poder adquisitivo con una caída del 1,3% en sus remuneraciones. Ante este contexto, la mediana salarial a nivel país se situó en $1.350.000.

 

En el desglose regional, la variación del empleo formal privado evidenció una altísima heterogeneidad, abriendo una brecha de 14 puntos porcentuales entre los extremos.

 

Siete regiones mostraron expansión y otras siete registraron contracciones.

 

Mientras la Región de Los Ríos lideró los incrementos con un avance de 10,0% interanual, La Araucanía anotó la mayor caída del país con una contracción de 5,4%.

 

Por su parte, el norte minero exhibió una fuerte tensión laboral: Antofagasta (-3,4%) y Tarapacá (-3,7%) cayeron al cuartil inferior en materia de puestos de trabajo.

 

El reporte atribuye la simultaneidad de esta contracción de empleo con las fuertes alzas salariales de la zona a un fenómeno de labor hoarding (retención estratégica de personal) ante la escasez de mano de obra calificada.

 

Respecto a la rotación laboral formal, el promedio nacional de la plataforma se ubicó en un 14,7%. No obstante, las dinámicas productivas locales dividieron al país en tres realidades distintas:

 

  • Alta remuneración y rotación: Las economías de ciclo extractivo y proyectos por faena duplicaron el promedio nacional de rotación, lideradas por Antofagasta (26,7%) y O'Higgins (26,1%). A pesar del alto movimiento, el bloque minero premió con los sueldos más altos de Chile, posicionando a Atacama ($1.710.000) y Antofagasta ($1.700.000) en el tope de la mediana salarial. Con todo, la suerte no fue pareja en el norte: mientras Antofagasta lideró el crecimiento salarial con un alza de 16,8% real interanual, Atacama rompió la tendencia sectorial anotando la mayor caída nacional, con un descenso de 8,8% real.
  • Las regiones que definen el promedio: Valparaíso (15,3%), el Maule (14,8%) y la Región Metropolitana (14,2%) registraron tasas de rotación y desempleo muy alineadas con la media país, sostenidas por estructuras diversificadas basadas en el comercio, la manufactura y los servicios financieros.
  • Baja rotación y alta vulnerabilidad: En el extremo opuesto, La Araucanía (8,6%) y Ñuble (9,1%) registraron la menor rotación del país. El reporte advierte que, lejos de ser un síntoma de bienestar, el hecho de que el trabajador formal no suelte su puesto refleja la falta de alternativas en mercados donde la informalidad supera el 34% en el centro-sur. El caso más crítico lo encabeza la Región de Ñuble, que combinó la mediana salarial más baja de Chile ($908.000) con una severa contracción real de 8,6% en sus ingresos.

 

Finalmente, desde una perspectiva de género, el reporte destaca que la brecha salarial mediana no ajustada (que no separa por cargo, industria ni jornada) se ubicó en un 16,8% a nivel nacional.

 

Si bien la cifra representa un importante avance frente al 30,4% registrado en junio de 2021, el indicador aún se mantiene 5,8 puntos por encima del promedio internacional de la OCDE (11%).

 

Asimismo, la desocupación femenina repuntó hasta un 10,5%, profundizando las alertas de vulnerabilidad en zonas donde la participación laboral de las mujeres apenas llega al 53%.

 

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