El gigante automotriz Ford tuvo que recontratar a ingenieros luego de comprobar que la inteligencia artificial no logró igualar sus habilidades ni superar los controles de calidad de la empresa.
Aunque la compañía adoptó esta tecnología con la promesa de reducir costes y aumentar la productividad, los sistemas automatizados mostraron deficiencias que obligaron a un cambio de rumbo.
A continuación, te contamos los puntos clave de este giro estratégico:
- El regreso de los veteranos: Según información de Bloomberg, Ford ha vuelto a contratar a más de 300 inspectores de calidad "veteranos" en los últimos años para compensar los errores de la IA.
- Las declaraciones de los ejecutivos: Charles Poon, vicepresidente de ingeniería de hardware de vehículos, admitió que pensaron erróneamente que la IA resolvería todo con solo introducir los requisitos de diseño. Poon señaló que las herramientas automatizadas carecían de la formación de técnicos experimentados (muchos de los cuales se habían ido antes de poder transferir su conocimiento a la tecnología). Ahora, estos ingenieros regresan para guiar a los trabajadores jóvenes y entrenar a los propios sistemas de IA.
- La postura previa de la empresa: Este escenario contrasta con el entusiasmo inicial de Wall Street y las declaraciones previas de los líderes de Ford. El director de la empresa, Jim Farley, había afirmado en una entrevista con el autor Walter Isaacson el pasado mes de junio que "la IA dejará atrás a muchos profesionales de cuello blanco". Asimismo, en una teleconferencia de resultados en octubre, el director de operaciones, Kumar Galhotra, detalló que se estaban instalando 900 cámaras con IA en las plantas para detectar problemas de calidad.
- El impacto en la calidad: Paradójicamente, la admisión de estos fallos con la IA se dio en paralelo con un logro para la compañía: Ford anunció en un comunicado de prensa que alcanzó el puesto número uno como fabricante de automóviles generalista en el estudio de calidad inicial de JD Power en Estados Unidos, una posición que no lograba desde 2010. Para conseguirlo, la empresa reconoció que necesitó una "importante renovación del equipo de trabajo", lo que incluyó el reemplazo de altos directivos y la reincorporación de los 300 ingenieros veteranos.