Por Sofía Gómez
11 / 02 / 2026 | 6 mins de lectura
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11 / 02 / 2026 | 6 mins de lectura
Un artículo de Bloomberg, explica por qué la IA ya es inevitable en la búsqueda laboral y qué prácticas pueden ayudarte a destacar sin sonar genérico, poco auténtico o directamente “inventado”.
La promesa era que la inteligencia artificial te iba a ahorrar tiempo. La realidad, para muchos candidatos, es distinta: más filtros automáticos, menos respuestas y una sensación permanente de competir contra una máquina usando herramientas hechas por máquinas.
La IA está reconfigurando el mercado laboral en dos frentes: en cómo las empresas filtran y entrevistan, y cómo las personas postulan, redactan y se preparan.
En ese nuevo tablero, no basta con “usar IA”. Hay que saber cuándo, para qué y con qué límites.
A continuación, las claves que más se repiten entre coaches y especialistas.
La recomendación es simple: redacta personalmente tu currículum primero. Al pedirle a una herramienta como ChatGPT que genere tu CV completo, te expones a “alucinaciones”: información inventada, fechas erróneas, logros inflados o detalles que suenan plausibles pero no son reales.
Esos errores pueden hundir una postulación y, en el peor escenario, dañar tu reputación. Lo que sí funciona: usar IA como editor exigente, no como autor.
Un buen currículum no se sostiene con palabras como “proactivo”, “orientado a resultados” o “gran capacidad de liderazgo”. Se sostiene con evidencia.
Incluye cifras concretas que cuantifiquen tu impacto, por ejemplo:
La IA no puede inventar eso (y si lo hace, es un problema). Sin métricas, muchos CV terminan siendo resúmenes intercambiables en lugar de pruebas de desempeño.
Durante años, “ganarle” a los filtros significaba llenar el CV de keywords para que el software te detectara.
Hoy, muchos sistemas modernos infieren contexto e intención, no solo coincidencias exactas. Traducido: copiar y pegar frases de la descripción del cargo puede tener menos retorno que antes, especialmente si sacrifica lo más valioso: explicar qué hiciste y cómo lo hiciste.
La IA tiene un problema estético: deja huellas. Y quienes reclutan ya las reconocen.
Por eso, varios coaches recomiendan escribir la carta de presentación “a la antigua” para asegurar voz propia y evitar textos que suenen genéricos.
Si usas IA para ayudarte, úsala bien:
La regla: si suena como “plantilla”, se va al fondo de la pila.
Con despidos, inflación y reingreso de trabajadores mayores (incluidos algunos jubilados), el sesgo etario vuelve a aparecer en muchas industrias.
Una recomendación frecuente: limitar el CV a los 10–15 años más relevantes y enfatizar:
Menos lista de cargos, más evidencia de cómo tu experiencia resuelve problemas hoy.
LinkedIn ya integró IA para buscar empleos usando lenguaje cotidiano (en vez de combinaciones complejas de palabras clave). Y además, puedes usar herramientas para que te alerten sobre vacantes nuevas.
Eso sí: una cosa es detectar oportunidades temprano; otra muy distinta es delegar que “postulen por ti” a decenas o cientos de avisos. Esa estrategia suele producir CV y cartas genéricas, y termina enviándote a roles que no calzan (o donde no cumples requisitos).
Postular temprano sirve. Postular masivo y automático, no necesariamente.
Chatbots como Claude o Gemini pueden ayudarte a:
La clave está en cómo lo usas: no como “oráculo”, sino como espejo estructurado para pensar mejor tu estrategia.
Una parte creciente de personas está migrando hacia trabajos freelance, por contrato o asesorías. No solo por preferencia, también por necesidad.
Estos formatos pueden:
Además, la IA puede bajar costos de entrada al emprendimiento (web, copy, propuestas, materiales). No reemplaza la propuesta de valor, pero sí reduce fricción.
Un debate viral en TikTok comparaba sueldos altísimos por presencialidad total versus la mitad por remoto total. El ejemplo era inventado, pero el dilema existe.
Antes de postular (o aceptar), evalúa:
El trabajo remoto sigue existiendo, pero en muchos sectores se ha vuelto más escaso.
Los chatbots sirven para entrenar:
Pero ojo: suelen ser complacientes. Pídeles explícitamente que:
Los agentes de voz con IA ya se usan para entrevistas de filtro. Pueden sonar humanos, pero no tienen gestos, pausas naturales o empatía real.
Practicar con “modo voz” u otras herramientas ayuda a:
En 2025, Cluely se viralizó como “asistente para hacer trampa”. Desde entonces, más empresas han creado mecanismos para detectar cuando un candidato parece estar leyendo o recitando.
Reclutadores de compañías como Zapier han advertido que esto dispara una duda inmediata: ¿la persona sabe realmente responder o solo está interpretando lo que cree que quieren oír?
Matiz importante: si una empresa se declara “AI-forward”, un uso habilidoso y transparente de estas herramientas puede sumar, siempre que sea para potenciar tu pensamiento, no para reemplazarlo.
Cada vez más empleadores buscan candidatos que ya usan IA en su trabajo de forma efectiva.
Llega con ejemplos concretos:
Porque el mercado no solo evalúa lo que sabes hoy. Evalúa si vas a poder seguir el ritmo mañana.
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